Finalmente llegó, Compton: A Soundtrack by Dr. Dre 10 agosto, 2015 – Publicado en: Sín Categoría

El 16 de Noviembre de 1999 Dr. Dre publicó su segundo disco como solista, “2001”. Un disco que, al igual que su predecesor “The Chronic” (1992), dejó claro que Dre era un productor fuera de serie. Sus dos primeros discos como solista tuvieron la capacidad de ser innovadores, influyentes y populares al mismo tiempo. A esto adicionamos la importancia y el legado de su grupo N.W.A. en el rap norteamericano.

Tuvieron que pasar 15 años para que Dr. Dre se decidiera a publicar otro disco. En todo ese tiempo se dedicó a la producción musical en trabajos de diversos artistas. Destacan Eminem, The Game, Snoop Dogg, Jay-Z y 50 Cent. También en 2006, fundó “Beats by Dre”, su propia empresa de audífonos la cual vendió a Apple en el 2014 por 3.000 millones de dólares. Nada mal.

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Pero volviendo a la música, en el año 2002 se empezó a hablar de “Detox”, el cual sería estrenado supuestamente, un año después. Lo cierto es que este trabajo se fue posponiendo una y otra vez por diversas razones y nunca hubo demasiada información al respecto. Así como tantos otros, este pasó a convertirse en una especie de mito del hip hop mundial.

Todo el misterio terminó hace una semana cuando Dr. Dre anunció en “The Pharmacy”, el show de radio que tiene en Apple Music, que tenía listo un nuevo disco. Se llamaría “Compton: A Soundtrack By Dr. Dre” y estaba inspirado en la película “Straight Outta Compton” que narra la historia de N.W.A.. Bien,  ¿Y Detox? En palabras de Dr. Dre: “La razón por la que Detox no salió es porque no me gustaba […] No siento que hice un trabajo suficientemente bueno, y no le puedo hacer eso a mis fans, no me puedo hacer eso a mí”.

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Entonces, su última y latente producción “Compton: A Soundtrack By Dr. Dre” se estrenó en exclusiva para los usuarios de Apple Music la noche del jueves.

El resultado fue confuso, probablemente nadie esperaba que el primer disco de Dr. Dre en 15 años sonara así. Y es que a diferencia de los otros 2 discos de Dre, éste no sigue una línea de sonido clara, sino que está lleno de matices que varían entre el rap clásico y lo más actual, pasando en ocasiones por sonidos cercanos al jazz o incluso al rock. Igual, si le damos una vuelta no es tan descabellado. El título del disco promete entregarnos un soundtrack de Compton y, como buen soundtrack, este pasa por distintas texturas, ritmos y emociones. El problema de esto es que a pesar de que las producciones están muy bien logradas individualmente, a ratos no suman en la continuidad de la historia que tratan de contar las letras.

Porque, por otro lado, las letras de esta esperada novedad son uno de los puntos altos del disco. No es que sean demasiado originales, creativas o profundas; pero logran retratar y transportarnos a la capital del Gangsta Rap de manera muy efectiva. La violencia en las calles, el éxito y la lucha cotidiana por surgir son tocados de manera directa y con versatilidad, logrando hacernos parte de una historia común que van creando todos los colaboradores del álbum.

¿Cómo saber a ciencia cierta que esta vez, el mismísimo Dr. Dre, sí escribió las  letras del disco? Esa figura del joven negro que sufrió la violencia de las calles en carne propia, que revolucionó el barrio con su música y que luego se convirtió en un empresario exitoso y conocedor de la industria, llegando a ser el primer realmente billonario del hip hop. Las letras de Dre están llenas de eso, de recuerdos, nostalgia, orgullo y un poco de vanagloria totalmente justificada; son al fin y al cabo, el testimonio de quien logró cumplir sus sueños y ahora analiza todo desde otras alturas

En cuanto a las colaboraciones la sensación también es confusa. En primer lugar es valorada la mezcla entre nombres consolidados del hip hop norteamericano y figuras promisorias que para muchos eran incluso desconocidas. Por ejemplo el joven King Mez abre el disco en “Talk About It” y demuestra que está a la altura de tal responsabilidad. También Anderson Paak brilla en “Animals”, una de las mejores canciones del disco en la que Dr. Dre pareciera ser solo un complemento al protagonismo de Paak.

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Con respecto a las figuras ya consolidadas hay altos y bajos. Kendrick Lamar aparece 3 veces y cada vez que lo hace parece que un tornado de aire fresco llegara a despertarnos. Además, sorprende con algunas frases controversiales que irían dedicadas directamente a Drake. Tiene sentido. Eminem se apodera totalmente de “Medicine Man” y demuestra lo que es capaz de hacer, eso sí, no muestra nada nuevo. En otra esquina, The Game entra muy bien y con versatilidad en “Just Another Day” y nos deja con expectativas para su próximo trabajo “The Documentary 2”. Como de costumbre, Ice Cube no sobresale pero le da un toque clásico a “Issues” así como Xzibit en “Loose Cannons”. Y finalmente Snoop Dogg demuestra que a estas alturas es difícil que nos sorprenda. Aunque, ¿quién necesita una sorpresa de alguno de estos artistas de alto calibre?

nwa“Compton” nos tomó desapercibidos. Seguimos tratando de digerir el trabajo.  Mientras las producciones -aunque muy bien logradas- se quedaron cortas y no fueron capaces de generar una atmósfera larga y constante, las letras adquirieron una importancia gigantesca a la hora de transmitir el concepto del disco. En tanto las colaboraciones se convirtieron en un arma de doble filo, ya que si bien a ratos entregaron fuerza e intensidad, en otras ocasiones le quitaron naturalidad al todo. Por mientras, este disco tendrá tiempo para cubrir el silencio perpetuo de 15 años.